Una semana después…

Llamadas a altas horas de la madrugada, faxes e inquietantes mails nos han advertido de los posibles paraderos desconocidos de J. Carlos durante toda esta semana. Os desvelamos los más probables para que elijáis el que más os guste:
Vosotros tenéis la palabra. Hasta que aparezca podemos sobrellevar la espera con las tomas falsas de esta campaña…


María Jesús
20 de Febrero de 2007 a las 3:28 pm